Maleta para Maldivas

 

A los que nos gusta irnos de viaje, el tema de las maletas ni nos gusta ni nos disgusta, es decir, poco a poco vamos acostumbrándonos por puro placer, a hacerlas - a deshacerlas nunca se acostumbra uno, no os voy a mentir - , a conseguir meter más cosas dentro a pesar de tener el mismo espacio que siempre, a adecuar la ropa según el destino, etc y aquí me quiero parar yo... Hoy os voy a hablar de hacer las maletas, pero para un destino en concreto ( y ya irán viniendo más post como este porque da para mucho... ),específicamente esta vez... Hagamos las maletas para Maldivas!!!! 

Pensar en ese destino es, sin duda, pensar en meter en la maleta bañadores, bikinis, alguna que otra toalla; porque aunque el hotel nos dé, nunca está de más llevarnos una por si se hacen salidas, excursiones o yo qué sé... Pues bien, esta es la primera pieza clave de la que os quiero hablar... La toalla... 

1 de septiembre..

 

1 de septiembre de 2021... 16h... El mundo se paró bajo mis pies y la tierra dejó de girar por unos instantes...

Hacía escasos 5 minutos que la decisión final había sido tomada y mientras te cantaba tu querida " Salve Rociera", te fuiste apagando hasta que por fin dejaste de sufrir porque, digan lo que digan, esa espera para traspasar hacia la luz, no sé hasta que punto no te hacía sufrir. 

A pesar de saber lo que se avecinaba, no fue hasta un rato después cuando me di cuenta de que aquello era verdad y que mi mundo ya no sería igual nunca más, y así ha sido... 

No ha pasado ni un sólo día en el que no te haya echado de menos... Ya no te puedo llamar cuando salgo de bucear para decirte lo que he visto bajo el mar, ni tampoco para decirte que cambies de canal porque hay algo interesante que nos gusta a los dos o simplemente, llamarte para oír tu voz... Ya no puedo, ya no estás, ya no te puedo escuchar...

A pesar de ello, sigo hablando contigo, pero ya no respondes y entonces, esa herida en el corazón vuelve a doler, aunque sé que andas por aquí, cuidándonos y protegiéndonos, de eso no me cabe la menor duda. 

Hoy hace un año que te fuiste para no volver y duele, sigue doliendo y no creo que deje de hacerlo nunca porque el 1 de septiembre, el día que más odiabas porque significaba volver al trabajo y dejar la playa atrás, me recuerda aquel horrible momento en el que cerraste los ojos para no volverlos a abrir nunca más.

Hoy hace un año...

El Nacimiento de Venus ( Florencia )

 Como os conté en el post en el que os hablaba del David de Miguel Ángel, ir a Florencia era algo que no sólo me apetecía porque era Italia, mi amada Italia, sino porque sabía que iba a ver muchas obras de arte con las que soñaba desde adolescente y porque tendría ante mis ojos mi cuadro preferido: El Nacimiento de Venus, de Botticelli. 

Ir a las dos " Galerías " de Florencia era lo más importante para mí y cuando las vi las dos, fue algo que no se puede explicar con palabras, aunque sí que os puedo explicar con éstas que el David me impresionó pero el cuadro, me hizo llorar. 
A algun@s os parecerá una tontería pero el arte me encanta, sobre todo el del Renacimiento... 


El David de Miguel Ángel ( Florencia )


 Ir a Florencia de viaje y no pasarse por la Galería de la Academia es, al menos a mi modo de ver, casi un pecado... 
Ver el verdadero David es una experiencia que nadie debería perderse... Y no me vale decir que es que habéis visto la copia que hay en la Piazza dalla Signora porque no tiene nada que ver... Aquello es, como bien he dicho, una copia...

El David de Miguel Ángel es una joya del Renacimiento, una escultura de mármol blanco de casi 6 metros de alto y también casi 6 mil kilos de peso que no pasa inadvertida, no sólo por sus dimensiones sino porque parece real... Tus ojos no pueden dejar de mirarla, de recorrer todos sus recovecos... De ver cómo está hecho cada detalle, de pensar que en cualquier momento cobra vida... 

Esta escultura de mármol de Carrara ( uno de los mejores - si no el mejor mármoles del mundo - ) representa al David de la biblia, aquél que luchó contra el gigante Goliath y al que venció; y a Miguel Ángel le costó 2 años darle forma ya que antes de ponerse a trabajar con la pieza de mármol, primero tuvo que hacer bocetos a papel y lápiz, luego esculpirlo en terracota, en cera... Curiosamente no en yeso, como se solía hacer en la época - y a escala real - no se sabe bien porqué. Vamos, que no venció a la mole de mármol tan rápidamente como David venció a Goliath. 

La otra orilla - Elena Moya

 

Voy a empezar este post dando las gracias a PENGUIN LIBROS por darme esta gran oportunidad, porque ha sido grande... Como grande es el libro... Impresionante...

Ya sabéis que me encanta leer y que siempre que las editoriales me dan la oportunidad, leo todo lo que ponen en mis manos - siempre y cuando sea de la temática que me gusta, porque para escribir sobre algo que no me apasiona o leerme novelas que no van conmigo, prefiero no recibirlas - y que luego las comparto con vosotros y este libro no va a ser menos sino que va a ser más porque está tan bien ambientado en mi querido Delta del Ebro y en todo lo que a él le rodea que cuando acabé de leerlo estuve a punto de releerlo de nuevo por no salir de su mundo. 

Elena Moya te transporta en este libro a esa parte de la geografía catalana en la que todo se vive a través del río, de los campos de arroz y del mar... La naturaleza juega una parte muy importante en la vida de sus gentes; siempre ha sido así y en la historia que nos relata, es algo que marcará la vida de todos los protagonistas, ligados a esos magníficos arrozales que según el capricho de la naturaleza te pueden hacer muy feliz o todo lo contrario. 

La mujer, su menstruación y el buceo.

 Las mujeres tenemos un factor que nos hace que cada mes tengamos una " visita": la menstruación, y a veces, esta puede suponernos no un problema en sí pero un poco de molestia a la hora de bucear. 

Ante todo, hay que dejar bien claro qué pasa con ese miedo que se tiene de que la menstruación va a atraer a los tiburones. 
Por favor, no os creáis esas cosas, no son verdad. Los tiburones no van a oler la sangre, por lo que no van a venir persiguiéndonos para mordernos.

Es más, muchas veces nuestro período se detiene al sumergirnos. 

La menstruación nos crea otro tipo de problemas como por ejemplo el poder deshacernos del nitrógeno en disolución al bucear. Porqué? Pues porque durante esa época, retenemos líquidos y los tejidos se nos hinchan más de la cuenta y puede ser que nos cueste más deshacernos de ese nitrógeno pero no está probado científicamente, es, tan sólo, una teoría. 
La píldora anticonceptiva podría agravar esto.