El río Vienne, el alma de Limoges
El río Vienne atraviesa Limoges y marca el carácter de la ciudad. A lo largo de sus orillas se despliega una de las zonas más bonitas para pasear, y sus puentes no solo conectan barrios, sino también siglos de historia.
Recorrer los puentes de Limoges es una de las mejores formas de descubrir la ciudad con calma, disfrutando de vistas únicas y rincones llenos de encanto.
Puente Saint-Étienne: el más emblemático
El Puente Saint-Étienne es, sin duda, el más famoso y fotografiado de Limoges. De origen medieval, es uno de los pocos puentes de Francia que conserva su estructura original de la Edad Media.





