Porque una cosa es ver documentales, leer libros o estudiar la historia de los faraones. Pero otra muy distinta es encontrarte allí, caminando por el lugar donde fueron enterrados algunos de los personajes más importantes del Antiguo Egipto.
Y si tengo que resumir mi visita en una frase sería esta: me faltó tiempo.
Tiempo para ver más tumbas, para recorrer cada rincón con calma y, sobre todo, para visitar también el Valle de las Reinas, que se quedó pendiente para un próximo viaje.



