Hay viajes que se recuerdan por sus paisajes, otros por sus pueblos y otros… por lo que se come.
Y nuestro viaje por Lozère y las Gargantas del Tarn tuvo un poco de todo.
Descubrimos pueblos medievales preciosos como La Canourgue y Sainte-Énimie, recorrimos carreteras entre montañas y gargantas y, por supuesto, también nos dedicamos a descubrir la gastronomía de la zona.
Y ahí apareció un plato que, si estás viajando por el sur de Francia, vas a encontrar una y otra vez: el aligot.
Si nunca has oído hablar de él, prepárate, porque estamos ante uno de esos platos franceses que parecen sencillos pero que tienen una historia y una personalidad enormes.



