Hay días de viaje que terminan convirtiéndose en un momento único y muy esperado, y nuestra llegada al Château de Creissels, en el sur de Francia, fue uno de ellos, lo necesitábamos... Después de una jornada maratoniana visitando el Château de Peyrelade, recorriendo el centro histórico de Millau y disfrutando de la experiencia de los Bateliers du Viaduc, necesitábamos parar, descansar y disfrutar un poco del lugar en el que íbamos a pasar la noche.
Y qué mejor manera de hacerlo que en un castillo, con piscina y unas vistas maravillosas del viaducto de Millau.
Si estás preparando una ruta por esta zona del Aveyron y buscas un alojamiento con encanto cerca de Millau, quédate, porque te cuento cómo fue nuestra experiencia en este hotel tan especial.
Château de Creissels, un castillo con historia cerca de Millau
El Château de Creissels se encuentra en la localidad de Creissels, a pocos minutos de Millau, en el departamento francés del Aveyron. Su edificio histórico, con orígenes que se remontan a la Edad Media, es uno de esos lugares que llaman la atención cuando pasas cerca.
En nuestro caso, llegábamos después de un día repleto de visitas, así que poder instalarnos en un lugar así y disfrutar de sus instalaciones fue todo un acierto.
Además, si tienes pensado visitar Millau, su centro histórico y el famoso viaducto, alojarte en Creissels es una opción estupenda para tenerlo todo relativamente cerca y disfrutar, al mismo tiempo, de un ambiente mucho más tranquilo.
Una piscina con vistas para recuperarnos de un día intenso
Después de tantas horas recorriendo lugares preciosos, llegamos al hotel con tiempo suficiente para
aprovechar una de sus instalaciones más apetecibles: ¡la piscina!.
Y no era una piscina cualquiera. Poder darse un baño y relajarse con aquellas vistas fue justo lo que necesitábamos para descansar nuestras piernas... Y vaya vistas... Podíamos ver por un lado el Viaduc du Millau y por el otro, los aventureros que se tiraban con parapente desde las montañas de enfrente...
La piscina del Château de Creissels fue, sin duda, una de las mejores maneras de poner el broche a nuestro día de visitas por Millau y a nuestro viaje, pues nos marchábamos para casa al día siguiente.
La habitación y un baño maravilloso
Después del baño en la piscina, tocaba subir a la habitación, ducharnos y prepararnos para disfrutar de la tarde y la noche.
La habitación me encantó - digo me porque fue en un viaje de prensa así que cada persona dormía en su habitación propia - y el baño, ya ni os cuento... Esa ducha enorme... Después de pasar el día caminando, visitando monumentos y descubriendo rincones de la región, una buena ducha y un espacio agradable en el que prepararse para una cena que ya se prevee llena de risas, se agradecen muchísimo.
Vosotros, en los viajes, dejáis el alojamiento en un segundo plano ? Nosotros lo intentamos con aquella frase de " bah, sólo es para dormir " pero no es verdad, porque a veces siemplemente te apetece irte un rato al hotel - si lo tienes cerca . para descansar, dejar cosas... Así que al final, acaba por formar parte de la experiencia, especialmente cuando encontramos sitios con personalidad y detalles que hacen que la estancia resulte más especial.
En el Château de Creissels pudimos disfrutar precisamente de eso: de un lugar precioso y con alguna que otra comodidad que no esperas encontrar en un viaje de prensa.
Descubriendo el interior del Château de Creissels
Mientras subíamos a las habitaciones, vi viertos lugares que decidí " cotillear"...
La biblioteca
Las bibliotecas tienen algo especial, o al menos para mí, y todavía más cuando se encuentran dentro de un edificio histórico. Son lugares que me transmiten paz y en los que me encantaría poder quedarme horas y horas leyendo.
La sala de billar
Un rincón perfecto para disfrutar de un rato de ocio y que encaja muy bien con ese aire clásico y elegante que tiene el castillo pero era una mesa con tanto valor que no nos atrevimos a jugar...
El salón
El salón fue otro de los lugares que me fascinaron. Me encanta cuando un alojamiento conserva espacios comunes con su verdadera personalidad, porque ayudan a imaginar cómo debían ser las reuniones allí en otras épocas... Las damas, los vestidos...
Una cena espectacular con vistas al Viaducto de Millau
Y llegó la cena!!! Tocaba sentarnos a disfrutar de la gastronomía y terminar el día entre risas y anécdotas.
La cena fue espectacular...
Imagínate terminar el día disfrutando de una buena cena mientras contemplas una de las construcciones más impresionantes de Francia aunque una cosa os voy a decir, una vez anochece, ya no se ve porque no está iluminado como si fuera un monumento.
La cena fue una auténtica maravilla como no paro de repetiros, no solo por el entorno y las vistas al viaducto, sino también por la calidad de la comida. La " propuesta gastronómica ", estuvo basada en productos locales y de la región, algo muy habitual en esta zona de Francia, donde el producto de proximidad tiene un papel protagonista.
Me gustan mucho esos momentos de los viajes en los que no necesitas hacer nada más. Simplemente sentarte, disfrutar de la comida, de la compañía, conversar y contemplar el paisaje.
Clica sobre la imagen y podrás ver el menú que tomamos 👇
¿Es el Château de Creissels una buena opción para visitar Millau?
Mi respuesta es que sí. Si estás organizando una ruta por Millau y sus alrededores, el Château de Creissels es una opción muy interesante, especialmente si buscas algo diferente a un hotel convencional.
Su ubicación permite organizar las visitas por la zona y regresar después a un entorno tranquilo en el que descansar y disfrutar de las instalaciones.
Además, desde aquí puedes planificar visitas a algunos de los lugares más interesantes de la región:
El viaducto de Millau, una obra de ingeniería impresionante y uno de los grandes iconos de esta zona de Francia.
El centro histórico de Millau, perfecto para pasear, descubrir su patrimonio y conocer el ambiente de la localidad.
El Château de Peyrelade, una espectacular fortaleza medieval situada sobre un promontorio rocoso, con unas vistas magníficas del valle del Tarn.
Los Bateliers du Viaduc, una forma diferente de descubrir el entorno del viaducto y disfrutar del paisaje desde otra perspectiva.
Las gargantas del Tarn y el Parque Natural Regional de los Grandes Causses, ideales para quienes disfrutan de la naturaleza, los pueblos con encanto y las rutas panorámicas.
Si estás preparando un viaje a Millau, te recomiendo que tengas en cuenta el Château de Creissels. Me parece una muy buena opción para descubrir esta zona del sur de Francia y disfrutar de una estancia con un toque diferente aunque has de saber que su precio es superior al de otras estancias de toda la zona.
¿Te alojarías en un castillo durante una ruta por Francia? Yo creo que experiencias como esta demuestran que, a veces, el lugar donde dormimos puede convertirse en uno de los mejores recuerdos del viaje.
Consejo viajero: antes de reservar, consulta la disponibilidad de la piscina, los servicios del restaurante y las condiciones de la habitación elegida, ya que pueden variar según la temporada.





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