Estos días están siendo duros en cuanto a las peludas de la casa se refiere...
Hace 15 días se fue, de golpe, nuestra querida siamesa Mineta y el viernes 4 de mayo, tuvimos que
dejar volar a nuestra querida perra Bulma pues sus 17 años hicieron mella en ella y un ictus se la llevó.
Los niños están aprendiendo a pasos agigantados qué es perder a una mascota y sus lágrimas han sido de las más sentidas que les he visto nunca y sé que las echan de menos y que les han marcado para siempre, pero me quedo con que saben recordar tanto a Bulma como a Mineta con una sonrisa.
Y hoy, quiero hacerle un pequeño homenaje desde aquí a Bulma, mi medio dálmata, media husky, la que soltaba pelo a raudales pero que estuvo con nosotros desde que tenía 6 meses y que ha sido la mejor amiga de 4 patas que hemos podido tener, fiel como ninguna, protectora de toda la familia, locuela en su juventud, cariñosa en su vejez y una madre protectora ( aunque postiza ) de nuestra Basset Hound Mina, que ahora mismo aúlla por los rincones buscándola desesperada.


